Si montaste el QR de la carta en 2020, con prisas, lo más probable es que hoy abra un PDF. Funciona, pero tus clientes tienen que hacer zoom, la letra se ve pequeña y, cuando se acaba un plato, sigue en la carta toda la noche.
Una carta digital bien hecha es otra cosa: se lee sin pellizcar la pantalla, se parece a tu restaurante y la cambias desde el móvil en pleno servicio. En esta guía tienes qué opciones hay, cuánto cuestan y cómo pasar tu carta a digital en una tarde.

Qué es una carta digital (y qué no lo es)
Una carta digital es la carta de tu restaurante en una página web que tus clientes abren con el móvil, casi siempre escaneando un código QR de la mesa. No tienen que descargar nada: la cámara del móvil lee el QR y abre la carta en el navegador.
Hay dos tipos, y la diferencia se nota en la mesa.
El PDF con un QR
Es la carta impresa, escaneada o exportada en PDF, con un QR que lleva al archivo. Es gratis y se monta en un rato, pero:
- En el móvil se ve como un folio encogido: hay que hacer zoom y moverse de lado a lado para leer un precio.
- Pesa. Con fotos, un PDF tarda en abrir con la cobertura del fondo del comedor.
- Cada cambio obliga a rehacer el archivo. Y si lo subes con otro nombre o a otra dirección, el QR de las mesas deja de servir.
La carta web
Es una página pensada para el móvil: secciones que se tocan, texto que se adapta a la pantalla y fotos ligeras. Cambias un plato o un precio y la siguiente mesa que abre la carta ya lo ve. El QR sigue siendo el mismo.
La diferencia importa porque tus clientes están cansados de las malas cartas QR. En una encuesta de Toast a 850 adultos de EE. UU. (2024), la queja número uno era la letra demasiado pequeña. Y según Ipsos (2025), el 65 % de los adultos de EE. UU. ha usado alguna vez una carta QR, pero solo al 37 % le gusta. No odian el QR: odian los PDF que no se pueden leer.
Las cuatro formas de tener carta digital
1. Un PDF o una foto con un QR
La haces con Canva o con Word y un generador de QR gratis. No cuesta nada, pero tiene todos los problemas de arriba.
2. Una herramienta de carta digital
Metes tus platos (o subes una foto de la carta) y la herramienta te da la carta web y los QR. Muchas tienen plan gratis, y los planes de pago suelen costar de 8 a 17 € al mes por local.
3. La carta de tu TPV
Algunos TPV de hostelería incluyen una carta QR conectada con la caja. Tiene sentido si ya pagas ese TPV. Si no, estarías contratando un TPV entero para tener la carta, desde unos 100 € al mes.
4. Una web a medida
Una agencia te hace la carta dentro de tu web. Queda como quieras, pero cada cambio depende de otra persona, y lo cobra.
| PDF con QR | Herramienta de carta | Carta del TPV | Web a medida | |
|---|---|---|---|---|
| Coste | 0 € | De 0 a unos 17 € al mes | La del TPV, desde unos 100 € al mes | Desarrollo y mantenimiento |
| Se lee bien en el móvil | No | Sí | Depende | Sí |
| Cambiar un precio | Rehacer el PDF | Desde el móvil, al momento | Desde la caja | Pedírselo a la agencia |
| Alérgenos e idiomas | A mano | Casi siempre | Depende | Lo que pagues |
Precios orientativos, consultados en octubre de 2026.
Cuánto cuesta una carta digital
- Gratis: el PDF con QR y los planes gratis de las herramientas de carta. Mira la letra pequeña: hay planes gratis que limitan los platos, las mesas o las veces que se puede abrir la carta al mes. Si el límite se acaba un sábado por la noche, la carta deja de abrirse en pleno servicio.
- De 8 a 17 € al mes por local: los planes de pago de las herramientas que solo hacen la carta. Suelen añadir tu diseño, tus fotos y varios idiomas.
- Más de 100 € al mes: la carta como parte de un TPV o de un paquete con pedidos, pagos y reservas.
Antes de pagar, haz tres preguntas: ¿hay permanencia?, ¿se paga mes a mes o solo al año?, y ¿qué pasa con mi carta y mis QR si dejo de pagar?
Qué tiene que tener una buena carta digital
Se lee sin hacer zoom
Letra de buen tamaño, buen contraste y una sola columna. Si hay que pellizcar la pantalla para leer un precio, no es una carta digital: es un PDF.
Abre en un par de segundos
Pruébala con los datos del móvil, no con el wifi del local, y desde la mesa más alejada. Cada segundo de espera es un cliente que levanta la mano para pedir la carta de papel.
La cambias desde el móvil, sin tocar el QR
¿Se acabó el pulpo? Lo marcas como agotado y ninguna mesa lo pide. ¿Subes un precio? Lo cambias y listo. El QR impreso no cambia nunca.
Lleva los alérgenos en cada plato
En España hay que informar de los 14 alérgenos de cada plato (guía de la carta de alérgenos). Con iconos junto a cada plato y una leyenda al final, tu equipo no tiene que explicarlo mesa por mesa.
Habla el idioma de quien se sienta
Si tienes turistas, la carta en inglés (y en francés o en alemán, según tu zona) evita que tu equipo traduzca plato por plato. Lo mejor es que se abra sola en el idioma del móvil de cada cliente.
Se parece a tu restaurante
Tu logo, tus colores, tus fotos. Una carta que parece la de cualquier otro sitio no dice nada de tu cocina.
Sin permanencia
Mes a mes, y que puedas irte cuando quieras sin perder tu carta.
Cómo pasar tu carta a digital en una tarde
- Reúne lo que tienes: la carta actual (una foto o el PDF), tu logo y de 3 a 5 fotos buenas del local o de tus platos.
- Ordena las secciones como se pide: entrantes, principales, postres y bebidas. El menú del día, en su propia sección, para ocultarla cuando no toque.
- Pasa los platos. Si tu herramienta lee la carta desde una foto, revisa nombres y precios: es más rápido corregir que teclear.
- Marca los alérgenos de cada plato, contando salsas y guarniciones.
- Elige el diseño pensando en el móvil: que se lea de un vistazo.
- Pruébala en tu móvil y en el de alguien de tu equipo, con datos y desde la mesa más lejana.
- Imprime un QR por mesa y ponlo donde se vea sin mover nada. Tienes los detalles en la guía del código QR para la carta.
- Haz tu primer cambio en pleno servicio: marca un plato como agotado y mira cómo cambia en la mesa.
¿Y la carta de papel?
No la tires. Hay clientes que la prefieren y, además, el QR no puede ser la única forma de ver los precios: la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía considera ilegal ofrecer la carta solo por QR. Lo seguro es tener también la carta impresa, un mural o una pizarra con los precios, y el QR como complemento.
La carta digital no compite con el papel: sustituye al PDF que nadie quiere leer.
Preguntas frecuentes
¿Mis clientes tienen que descargar una aplicación?
No. La cámara de cualquier móvil actual lee el QR y abre la carta en el navegador.
Si cambio la carta, ¿tengo que cambiar el QR?
Con una carta web, no: el QR lleva siempre a la misma dirección y lo que cambia es lo que hay dentro. Con un PDF, depende de si lo sustituyes en la misma dirección o subes un archivo nuevo.
¿Puedo tener una carta digital gratis?
Sí. Con un PDF y un generador de QR, o con el plan gratis de una herramienta de carta. Antes de imprimir los QR, comprueba sus límites de platos, mesas y escaneos.
¿Cuánto se tarda en hacerla?
Si tu herramienta lee la carta desde una foto, una tarde, contando los alérgenos y la impresión de los QR. A mano, depende de cuántos platos tengas.
Tiza llega pronto
Estamos haciendo Tiza, una carta QR para bares y restaurantes que parece hecha por un diseñador: con tu logo, tus colores y tus fotos, y que cambias desde el móvil en un clic. Subirás una foto o el PDF de tu carta para tener los platos listos, y cada mesa tendrá su QR, que imprimes una vez.
Fuentes
- Encuesta de Toast (850 adultos de EE. UU., septiembre de 2024) y encuesta de Ipsos (julio de 2025), recogidas por Duckhub.
- Precios de las herramientas de carta y de los TPV: webs de cada proveedor, consultadas en octubre de 2026.
- Carta solo por QR: Consumo Responde, Junta de Andalucía.
Escrito por el equipo de Tiza. Estamos haciendo una carta QR para bares y restaurantes pequeños: que se lea bien en el móvil y se cambie en un clic.
Fotos: «Vermut de Grifo» de kerinin (ficha), CC BY-SA 2.0, recortada y publicada con la misma licencia; «Gildas en Donostia» de Biskuit from Atlanta, GA (ficha), CC BY-SA 2.0, recortada y publicada con la misma licencia.